INTELLECTUAL PROPERTY v. INDUSTRIAL PROPERTY – ¿PROPIEDAD INTELECTUAL o INDUSTRIAL?

Experiencias de una traductora especializada en PI 

Como traductora especializada en temas de PI siempre he tenido una espinita clavada en cuanto a la falta de colaboración o conexión entre los Agentes o abogados especializados en PI y los traductores; el resultado es que en muchas ocasiones no se traduce bien y es mi humilde opinión que los traductores, que por regla general, no están muy especializados y, por otra los especialistas, abogados y agentes, no se plantean, a buen seguro por falta de tiempo, colaborar activamente unos con otros.

A este respecto os puedo contar una serie de anécdotas que me sucedieron en el pasado y que aún, hoy siguen produciéndose, aunque con menor frecuencia. Durante mi estancia en la Comisión Europea, un traductor del Centro de Traducciones de Luxemburgo (que traducen para la OAMI) me preguntó en el comedor de la Comisión Europea mientras almorzábamos lo siguiente:

oami trayma traducciones y marcas alicante“Oye, Verónica tú que eres de Alicante y allí está la OAMI tal vez sepas qué es eso de WIPO, pues me lo encuentro mucho y no sé muy bien a qué se refiere. También podrías aclararme lo de marca notoria, que en inglés seguro que será “notorious trade mark”, sin duda alguna. Ah, y ya puestos también me aparecen la siguiente abreviatura, CAM, Comunidad Autónoma de Murcia, he pensado yo que sería la opción, se trata de unos folletos en los que se habla de financiación para pymes, etc.”

A lo que yo gustosa respondí: “Caja de Ahorros de Murcia, OMPI y “well-known trade mark”. Si hasta el momento, tenía mi espinita clavada por la falta de especialización de los traductores, a partir de entonces, me dije: Verónica o haces algo al respecto, o directamente te retiras, abandonas esta profesión y a dormir. Fue entonces cuando inicié mi andadura profesional como traductora especializada en este sector.

No obstante, también se da, el caso contrario. En el binomio inglés-español con el que trabajo existe una serie de términos que dan origen a cierta confusión y compresión por parte del API nacional, conocedor de su terminología pero no tanto de la del otro idioma. Ahí es precisamente donde los traductores de PI representamos un papel determinante.

Los derechos de propiedad industrial son poco conocidos al ser relativamente modernos,_ aunque hoy ya mucho más que hace 10 años_, y estar encajonados en una área muy concreta del Derecho mercantil que, a su vez, se halla enmarcada en el Derecho internacional privado. En este breve espacio no podré explicar el contenido de las diferentes leyes con sus dificultades añadidas del Derecho consuetudinario inglés y el español, de influencia napoleónica, pero sí espero aclarar algunos conceptos clave que ayuden al traductor cuando se encuentre ante ellos.

Aunque conozcamos perfectamente la terminología, es importante saber cuál es el razonamiento que ha de seguir un traductor a la hora de localizar el término adecuado y preciso. Ejemplo: INTELLECTUAL PROPERTY – PROPIEDAD INTELECTUAL

En ocasiones el uso de determinados términos no bien empleados nos lleva a confundir la música clásica con el rock, haciendo daño al oído de aquél que tiene unos conocimientos básicos del tema. Se puede entender el que un pequeño empresario se acerque por 1ª vez a la Oficina de Patentes y Marcas (OEPM) o en la OAMI para informarse sobre sus derechos de propiedad industrial, porque ha oído por ahí que es una práctica cuasi generalizada entre las pymes hoy en día, y se presenta en el Registro y dice: “He venido aquí porque me gustaría “patentar” una marca (…)”. El funcionario de turno, cansado de corregir el mismo error un millón de veces, lo hace una vez más y le dice: “Perdone Sr., ¿usted quiere decir registrar una marca o es que ha inventado algo y lo quiere patentar?” intentando aclarar un poco la terminología.

Lo peor de todo es que los periodistas, (muy bien informados) confunden un término con otro, pero aún resulta más preocupante cuando publicaciones de renombre como la Enciclopedia Grand Larousse Universal (en la época en la que no existía Don Google) decía lo siguiente:

LAROUSSE

“Según las leyes de marcas y de patentes, puede ser objeto patentable todo perfeccionamiento cuya finalidad sea la de modificar las condiciones esenciales de un procedimiento para, de este modo, obtener algunas ventajas sobre lo ya conocido”.

Cuando se refiere ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE a la ley de patentes, si se nos ocurre acudir a las instituciones especializadas como la OMPI con sede en Ginebra resulta que nos confunden un poco ya que nos hablan de Propiedad Intelectual con el significado idéntico al que le otorga el término inglés “Intellectual Property”. La aclaración la encuentro, no obstante, al hecho de que ha sido y es un organismo con traductores latinoamericanos para la lengua española y debido a su influencia con EE.UU. han adquirido ese mismo concepto. Hasta tal punto es así que en la actualidad los profesionales del sector dirán Prop. Intelectual o Industrial y sólo el contexto y el entorno físico en el que pronuncien dichos términos determinarán si incluyen los derechos de autor o no. De manera más detallada, incluyo la siguiente explicación:

OMPI

P. INTELECTUAL: Según la OMPI (Organización Mundial de la Protección Intelectual), (WIPO en inglés) la P. Intelectual comprende dos ramas principales:
a) la propiedad INDUSTRIAL (especialmente las invenciones, marcas de producto y de servicio, dibujos y modelos industriales y denominaciones de origen, etc..)
b) el DERECHO DE AUTOR (especialmente las obras literarias, musicales, artísticas, fotográficas y audiovisuales).

En su traducción al inglés, la OMPI se refiere así:
INTELLECTUAL PROPERTY comprises two branches:
a) INDUSTRIAL PROPERTY
b) COPYRIGHT

Es decir, que tendríamos un término omnicomprensivo que abarcaría la P. Industrial y el derecho de autor, que sería PROPIEDAD INTELECTUAL, término empleado con este significado en convenios internacionales ratificados por España y de uso creciente en los países comunitarios.

PERO, lo cierto es que en ESPAÑA, la denominación P. INTELECTUAL se emplea para calificar lo que en toda Europa se denomina Derechos de Autor. Esto quiere decir, que en España está bastante difundida la denominación Derecho de Propiedad Industrial, que procede de la doctrina italiana, así como de la larga tradición legislativa de origen francés, que arranca de los momentos inmediatamente posteriores a la Revolución Francesa.

En español el término INTELECTUAL sólo hace referencia al INTELECTO, o sea los derechos de propiedad intelectual son los derechos conferidos a las personas sobre las creaciones de su MENTE. Suelen dar al creador un derecho exclusivo sobre la utilización de su obra por un plazo determinado. Lo que en el derecho anglosajón se conoce como COPYRIGHT que protege más la copia que el autor, al contrario que “derechos de autor”.

trayma traducciones propiedad industrial v propiedad intelectualNo obstante, en ocasiones también nos encontramos con el término en inglés: INDUSTRIAL PROPERTY haciendo referencia precisamente a la definición de Intellectual property anteriormente mencionada, es decir: INTANGIBLE PROPERTY RIGHTS (as ownership of a trademark or patent) connected with agriculture, commerce and industry. (Según el diccionario WEBSTER´S 3rd NEW INTERNATIONAL DICTIONNARY)

Como podéis comprobar un preciado terreno para TRADUCTORES, pues dependerá de la influencia que ejerza el traductor a la hora de traducir dicho término al español, el que prevalecerá. Personalmente lo que aconsejo es acudir siempre al profesional en la materia y a la documentación y legislación pertinentes para aclarar términos y conceptos. Podéis encontrar en este post más información sobre Copyright y Derechos de autor.   

 

Verónica González

 

Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, ¿o Copyright?

Estimados amigos:

Día Mundial del Libro y del derecho de autor o copyright trayma traduccionesHoy conmemorando el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor he recibido una recomendación de la Fundación del Español Urgente Fundéu que transcribo textualmente así:

“Copyright es derechos de autor. El anglicismo copyright, que significa ‘derecho de explotación y reproducción de una obra intelectual, artística o científica’, puede traducirse al español por derechos de autor o derechos de edición. No obstante, si por alguna razón se prefiere usar el término inglés copyright, ha de hacerse en cursiva, o entre comillas si no se dispone de ese tipo de letra.”

Yo, como traductora especializada en Propiedad Industrial e Intelectual difiero mucho de lo que dice en esta ocasión, a pesar de que en muchas otras me parecen muy acertadas sus matizaciones. La mía hoy es que NO es lo mismo Derechos de Autor que Copyright, porque son términos que proceden de dos ámbitos jurídicos distintos, el napoleónico en el primer caso y el anglosajón, en el segundo.

Sin entrar en mencionar artículos de las correspondientes leyes, únicamente desnudando ambos términos podemos ver que Copyright protege la copia de la obra más que al autor,  mientras que los derechos de autor dirigen su protección hacia el autor y no a la obra. Son formas de ver la vida distintas, son partes de nuestro sistema neuronal que tienen unas prioridades distintas, por eso difiero de lo que dice Fundéu. Además, en el caso español se expresa dicho concepto en plural: derechos de autor y tiene su sentido, pues protege tanto los derechos patrimoniales o de explotación como los morales.

En lo que sí estoy de acuerdo es en escribir en cursiva el término Copyright por supuesto que sí, como toda entrada foránea en nuestro idioma. En cualquier caso, yo traduciría Derechos de autor a inglés por Author’s Rights y no por  Copyright por lo que acabo de explicar.

Espero paséis un buen día leyendo millones de traducciones, pues muchos leerán eso mismo, traducciones de originales por ende, hoy los traductores, creo que tenemos que celebrar un poquito también nuestro día.

¿Qué figura jurídica utilizan los Agentes de Propiedad Industrial y Abogados especializados en PI para defender los intereses de marcas NO REGISTRADAS de sus clientes?

wipo pub 483 reg marcas  trayma traduccionesPues bien, el Derecho británico utiliza la figura del “passing off” pudiendo proteger signos distintivos que no poseen la cualidad de marcas registrada. Si se puede probar que una determinada persona física y/o jurídica viene usando un signo en el mercado que ha adquirido goodwill, es decir, fama, prestigio y buena reputación, podrá demandar a la otra empresa y/o persona que haya utilizado la misma marca, tanto en el mercado nacional como internacional, y que hubiera atentado la marca del titular no registrado. El abogado británico puede demandarlo conforme a la figura jurídica del “passing off”.

Sin embargo, ¿qué sucede en España? ¿Cómo puede un abogado español o Agente de Propiedad Industrial defender esta misma situación? Normalmente, recurriendo a la ley de competencia desleal; opción que los anglosajones también pueden utilizar pero que les gusta menos. Concretamente, en España se protege una marca que no ha sido registrada a través de la Ley de Competencia Desleal 3/1991.

Lo que se protege a través del artículo 11 de la Ley de Competencia Desleal es la imitación del producto o servicio (la creación material, técnica, artística, estética y ornamental), protegiendo la reproducción idéntica o muy similar de los resultados del trabajo ajeno, y no la procedencia empresarial que quedaría protegido a través del artículo 6 de la misma ley (actos de confusión).

Esta ley se aplica subsidiariamente para perseguir conductas referentes a la propiedad industrial que son contrarias a los principios de competencia leal, como por ejemplo el uso de un símbolo que no tiene consideración de marca (porque carece de registro en la Oficina Española de Patentes y Marcas) propiedad de un competidor puede ser perseguido como “acto de confusión” (art. 6), “acto de engaño” (art 7) o “acto de imitación” (art 11), de acuerdo con las circunstancias del caso concreto.

Como ejemplos, tenemos el caso australiano de Cadbury Schepper v. Pub Squash [1981] RPC 429 cuya sentencia fue extremadamente reacia a conceder protección a demandas por passing off sobre la base de la imitación de ciertos signos que no son propiamente marcas. En este caso, el demandante se amparó en la ley del passing off para denunciar la imitación de las ideas o valores subyacentes en una campaña publicitaria de su bebida: la “hombría” y “aventura”, el demandante consideraba que habían adquirido distintividad con su producto. El tribunal, a pesar de reconocer que el defendido había ganado ventaja copiando la campaña publicitaria del demandante, no estimó la acción debido a que entendió que el público no había sido engañado respecto a la marca o signo distintivo.

En realidad, el verbo “to pass off” significa “engañar haciendo pasar los productos de uno, o la marca, por los de otro, usurpar, cometer fraude por imitación”. Lo que sucede es que en el contexto jurídico se trata de una figura tan específica del Derecho anglosajón y no existiendo equivalencia alguna en el Derecho español, se opta por no traducirlo y dejarlo en cursiva en inglés. Desde el punto de vista del traductor, lo dejaríamos así y luego entre paréntesis, añadiríamos una escueta explicación.

Saludos. Espero vuestros comentarios.

Peculiaridades de la terminología de propiedad industrial e intelectual

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Hace tiempo que quiero publicar este artículo que escribí hace ya 14 años, cuando trabajaba de becaria en el Servicio de Traducción de la Comisión Europea en Luxemburgo. Fue un año muy fructífero, aprendí mucho de mis compañeros y jefe, Josep Bonet, sin embargo ellos dicen que yo les enseñé mucho también con mi charla de Propiedad Industrial. En aquel momento, acababa de terminar el Master de Patentes, Marcas, Diseños y Derechos de Autor de la Universidad de Alicante y conocía muy bien los problemas terminológicos a los que se enfrentaban los traductores de la Comisión Europea, Parlamento Europeo, y sobre todo, Centro de TRADUCCIONES de Luxemburgo que traduce para la OAMI, Oficina de registro de marcas y diseños comunitarios situada en Alicante, mi ciudad.

Os dejo este artículo, aunque he de deciros que de todo lo que os cuento, algo ha cambiado, y es que desde hace unos años ya no se distingue, terminológicamente hablando, entre dibujos y modelos industriales, aunque sí conceptualmente. El español ha adoptado su término inglés espejo “design” y ya habla de “diseño” para referirs

Peculiaridades de la terminología de propiedad industrial e intelectual

Los derechos de propiedad industrial son poco conocidos al ser relativamente modernos y estar encajonados en una área muy concreta del Derecho mercantil que, a su vez, se halla enmarcada en el Derecho internacional privado. En este breve espacio no podré explicar el contenido de las diferentes leyes con sus dificultades añadidas del Derecho consuetudinario inglés y el español, de influencia napoleónica, pero sí espero aclarar algunos conceptos clave que ayuden al traductor cuando se encuentre ante ellos.

¿Propiedad industrial o propiedad intelectual?

La Ley de patentes1 indica claramente que los títulos de propiedad industrial hacen referencia única y exclusivamente a aplicaciones industriales, y no tienen nada que ver con lo intelectual. En concreto, su artículo primero dice que «para la protección de las invenciones industriales se concederán, de acuerdo con lo dispuesto en la presente Ley, los siguientes títulos de propiedad industrial: a) patentes de invención, y b) certificados de protección de modelos de utilidad».

No obstante, en ocasiones nos encontramos el término «propiedad intelectual» referido específicamente a «propiedad industrial». En este caso se trata de un término que abarcaría tanto propiedad industrial como derechos de autor. Resumiendo, para «propiedad industrial» tendríamos dos vocablos en inglés: industrial property e intellectual property, cuya utilización dependerá de la precisión que queramos conseguir, y para «propiedad intelectual», copyright. Que quede muy claro que en español «intelectual» se refiere a «creaciones de la mente», mientras que «industrial» se refiere a «creaciones de forma y objetos».

Propiedad industrial

Adentrémonos ahora algo más en los derechos de propiedad industrial que comprende las patentes, modelos de utilidad, patentes secretas, marcas, dibujos y modelos industriales, nombres comerciales, rótulos de establecimiento, topografías de productos semiconductores, variedades vegetales, depósito de microorganismos y denominaciones de origen. De entre ellos, escogeremos únicamente aquellos que presentan un problema significativo a la hora de buscar su término correspondiente en la dualidad inglés-español. Empecemos con las marcas.

Marca: mark, trade mark, registered trade mark

A veces, nos encontraremos el término «marca» (mark) como término general para referirse a lo que la Ley 32/982 en su artículo 1 define así: «todo signo o medio que distinga o sirva para distinguir en el mercado productos o servicios de una persona, de productos o servicios idénticos o similares de otra persona». La propia Ley distingue entre «marca de producto» –mark o trade mark- [PowerPC® is a registered trade mark of IBM Corporation used under license (marca de producto registrada)] y «marca de servicio» –service mark- [IRIDIUM® is a registered trade mark and service mark of Iridium LLC (marca de servicio registrada)]. Hemos de tener presente también que la marca pasa por varias etapas desde su solicitud hasta su concesión. En este último caso la marca será una marca registrada (registered trade mark). De ahí que, en ocasiones y cada vez más, veamos los siguientes símbolos:

®: para marca registrada

™: para solicitud de marca de producto

SM: para solicitud de marca de servicio.

No hemos de olvidar tampoco que existen varios tipos de marcas dependiendo del titular del derecho: individuales, colectivas (collective marks o collective trade marks) y de garantía (certification marks). Éstas últimas son signos o medios que certifican las características comunes, en particular la calidad, los componentes y el origen, de los productos o servicios elaborados o distribuidos por personas debidamente autorizadas y controladas por el titular de la marca.

Marca notoria y marca renombrada

En cuanto al Reglamento de la marca comunitaria3, considero oportuno destacar dos términos característicos en los que un error de traducción conduciría al juez a dictar una sentencia incorrecta, en caso de litigio donde hubiera que demostrar el grado de popularidad de la marca. Por ello, hay que tener claros los conceptos de «marca notoria» (well known), es decir, la marca conocida por los consumidores de la clase de productos o servicios a los que se aplica (por ejemplo, «Danone» en el sector de la alimentación y más concretamente de los productos lácteos) y «marca renombrada» (renowned) o marca conocida por diferentes grupos de consumidores en mercados diversos y no sólo dentro de su grupo (por ejemplo, «Coca-Cola»).

Designs: ¿diseños o dibujos y modelos?4

La terminología en este caso ha sido aclarada por el Reglamento 40/94, que especifica que no hemos de emplear «diseños» sino «dibujos y modelos» para referirnos a designs, cuando hablemos de títulos de propiedad industrial que protegen ornamentaciones o formas de fantasía de los productos. La legislación española no recoge este término como título de propiedad industrial. La peculiaridad del término inglés designs es que hace referencia tanto a formas bidimensionales como tridimensionales, mientras que en español se establece una diferencia terminológica palpable: «dibujos» para las primeras y «modelos industriales», para las segundas.

Patentes y modelos de utilidad

Según el artículo 4 de la Ley de patentes: «Son patentables las invenciones nuevas que impliquen una actividad inventiva y sean susceptibles de aplicación industrial». El término «patente» encuentra su equivalente en el inglés patent, mientras que en el caso de «modelo de utilidad», tendríamos donde elegir en el derecho anglosajón entre petty patent, utility model y utility patent. La diferencia fundamental entre patente y modelo de utilidad reside básicamente en el ámbito (internacional/nacional) y duración (20 años/10 años) de la protección y en su rango inventivo (evidente/muy evidente para el experto en la materia). Hay que señalar que el modelo de utilidad aparece en la ley española procedente del Derecho alemán (Gebrauchsmuster) y del francés (petit patent, hoy certificat d´utilité) y que hoy en día es la vía más empleada por los empresarios españoles, de los que una gran proporción pertenece a la pequeña y mediana empresa.

¿Derechos de autor o copyright?

Tampoco este último término inglés resulta fácil para el traductor o terminólogo, aunque la dificultad dependerá de la lengua fuente. En el Derecho anglosajón se habla de copyright, mientras que en el francés se emplea droit d´auteur. Seguramente os preguntaréis qué diferencia hay entre uno y otro. Una vez más depende de la lente con la que se mire: las leyes anglosajonas que protegen los derechos de un autor sobre sus obras artísticas, literarias o científicas se denominan de copyright, mientras que las leyes basadas en el derecho napoleónico utilizan el término «derechos de autor», como en el caso de las leyes italiana y portuguesa, por ejemplo. Cabe mencionar la peculiaridad de la ley francesa, que se denomina de «propiedad literaria y artística», parece que excluyendo de la misma las obras científicas. En español5, hoy en día, se consideran sinónimos los términos propiedad intelectual, propiedad literaria y artística, derechos de autor y copyright.

Personalmente, también tendría cuidado con el plural del término en español y diría «derechos de autor», y no «derecho de autor», puesto que engloba dos tipos de derechos para el titular de una obra original: los «derechos extrapatrimoniales» o «derechos morales», de naturaleza inalienable, irrenunciable y en algún caso imprescriptible y, por otro lado, los «derechos patrimoniales» que comprenden los de explotación y los de remuneración.

Copyright, acompañado del símbolo ©, se encuentra en todo tipo de publicaciones y se suele dejar en inglés. Por ejemplo: «Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del «copyright»… ».

Como conclusión es preciso señalar que la dificultad de traducción de todos estos términos viene dada porque los derechos de propiedad industrial e intelectual están supeditados a las distintas legislaciones nacionales. Los traductores en general, y más concretamente los traductores de las diferentes instituciones comunitarias y del Centro de Traducción, tenemos la importante tarea de armonizar dicha terminología.

1. Ley 11/86 de Patentes y su Reglamento de ejecución (Real Decreto 2245/86 de 10 de octubre).
2. Ley 32/98, de 10 de noviembre de 1998, de Marcas (BOE de 12 de noviembre de 1988).
3. Reglamento 40/94 del Consejo, de 20 de diciembre de 1993, por el que se establece una marca comunitaria paralelamente a las marcas nacionales.
4. Véanse también los comentarios de Fernando López de Rego, Jefe del Servicio Jurídico y Contencioso de la OAMI, en el número 58 de PUNTOYCOMA.
5. Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, regularizando, aclarando y armonizando las disposiciones legales vigentes sobre la materia (BOE de 22 de abril de 1996).